Mi experiencia como auxiliar de conversación en Francia I: la vida en los institutos.

Mi experiencia como auxiliar de conversación en Francia I: la vida en los institutos.
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Varias maletas a cuestas, ilusión, miedo y muchos nervios. Así empezaba el viaje que me llevaría a vivir durante 7 meses en un pueblecito del sur de Francia, en plena Costa Azul, donde trabajaría como auxiliar de conversación en dos institutos franceses. ¿Mereció la pena?

Antes de contar mi experiencia, creo que es conveniente que explique un poco cómo se organiza la secundaria en Francia. Si ya te sabes la lección, puedes saltar directamente hasta el apartado “Primeras semanas en los institutos”.

El sistema escolar en Francia

En el siguiente diagrama, podéis ver los diferentes tipos de grados que hay para la educación primaria y secundaria.

Como podéis ver, la educación secundaria cuenta con el Collège (lo que sería la ESO en España) y el Lycée (en España equivalente a un Bachillerato de 3 años), que suelen estar en dos establecimientos diferentes. En mi caso, me tocó ser auxiliar de conversación en dos Lycées.

Ahora bien, dentro de los Lycèes, también hay diferentes tipos: général (LG), général/technologique (LGT), professionnel (LP) y polyvalent (LPO). A mí me correspondió un Lycée polyvalent y uno professionnel.

Primeras semanas en los institutos

La primera vez que fui a los institutos, estaba muy nerviosa. Una vez ya completamente instalada, me presenté en los institutos unos días antes de que empezara mi contrato el 1 de octubre. Pregunté en secretaría por las salas de profesores, donde me estaban esperando las personas con las que había contactado por email los meses anteriores. Lo primero que hicieron fue hacerme firmar el contrato (procès verbal d’installation), enseñarme un poco el instituto, darme claves de fotocopiadoras y ordenador, copias de las llaves de las aulas y explicarme un poco cuál sería mi función. Para mi sorpresa, daría clase yo sola, sin presencia de un profesor, a grupos de entre 8 y 15 personas, lo equivalente a la mitad de una clase.

Las dos primeras semanas, o al menos la primera constituyen el periodo de observación. En un principio las profesoras pretendían que diera clase directamente, pero les pedí quedarme de observadora al menos la primera semana. Es muy importante para tener un primer contacto con los alumnos y ver cómo se comportan en clase, hacerse una idea de su nivel, ver qué temas están tratando, etc. Así que durante esta semana me presenté brevemente, contesté a las preguntas (más bien obligadas jaja) que me formularon los alumnos y me senté a observar la clase.

Durante estas semanas también intenté entender la organización interna de los centros, bastante diferente y a veces complicada de entender. Es importante empezar a conocer la terminología típica como CDI (Centre de documentation et d’information, es decir, una biblioteca), CPE (Conseillers principaux d’éducation), la vie scolaire, l’intendance… Con paciencia y con el tiempo se acaba comprendiendo un poco más cómo funciona el instituto por dentro.

La jornada en los institutos

En Francia el curso escolar comienza el 1 de septiembre y termina a principios de julio. En mis institutos la jornada duraba de lunes a viernes, empezaba a las 8 de la mañana y terminaba a las 5 de la tarde, con una pausa para comer de 12 a 13  y dos recreos de 9:55 a 10:05 y de 14:55 a 15:05. Los miércoles tenían las tardes libres, por lo que salían a las 12 del mediodía.

Yo tuve mucha suerte con mi horario. El día que terminaba más tarde salía a las 3, y tuve la gran suerte de que me dejaron los viernes libres. Esto es algo que hacen muy a menudo: casi todos los auxiliares trabajaban solo 4 días a la semana, y algunos incluso 3, generalmente teniendo libre los viernes, los lunes o los miércoles. Es lo que tiene trabajar solo 12 horas a la semana 😉

Jornadas de formación

Seas de la región que seas, la Académie siempre proporcionará una(s) jornada(s) de formación en la que te contarán los aspectos administrativos y burocráticos (alojamiento, ayudas, contratos..), te solucionarán las dudas o te darán consejos para aplicar en el aula. Además, estas jornadas siempre vienen bien para conocer a otros auxiliares de conversación ;). Yo tuve dos: una antes de empezar y otra un mes y medio más tarde.

Las clases como auxiliar de conversación

Una vez superado el periodo de observación empezó mi verdadera función como auxiliar durante 12 horas de clase a la semana distribuidas, en mi caso, de lunes a jueves (Viernes libres, ¡bien!).

En el instituto polyvalent tenía mis propias aulas asignadas para dar clases a grupos de alumnos de Seconde (15-16 años). La ventaja de esto es que además tenía vía libre para poder dar las clases sobre el tema que yo quisiera. Hay que tener en cuenta que generalmente en Francia se enseñan idiomas desde un enfoque cultural, por lo que siempre intentaba enseñar el idioma a través de la cultura. Si bien es cierto que al principio me costó saber cómo y por dónde empezar, poco a poco fui conociendo el nivel de mis alumnos, sus puntos débiles y fuertes y, muy importante, sus gustos.

En el instituto professionnel trabajaba de manera ligeramente diferente. Daba clases a alumnos que estaban cursando FP de Hostelería, Administración o Cocina, por lo que les tenía que dar clases de español adaptado a sus ámbitos, y eran alumnos de los 3 cursos (seconde, première y terminale). Al igual que en el otro, también tenía un aula y grupos asignados para la mayoría de mis clases, excepto en dos que tenía con la profesora. En este instituto me encontré con más dificultades: muchos alumnos no tenían ningún interés en estudiar, y aún menos en el español, por lo que tenían niveles muy bajos y muchos de ellos ni siquiera prestaban atención durante las clases. En más de una vez llevaron mi paciencia al límite.

Pero mi jornada no terminaba al completar las 12 horas; tengo que confesar que me llevaba mucho tiempo preparar las clases, quizás por falta de experiencia. Al principio intentaba llevar preparado hasta el más mínimo detalle y con el tiempo fui desarrollando un poco de capacidad de improvisación. Y es que nunca se sabe qué puede pasar en el aula: cambios de grupos, ordenadores y proyectores que no funcionan, preguntas inesperadas…

Mi relación con el resto del equipo siempre fue buena y cordial, aunque no llegué a entablar verdadera amistad con los profesores. A decir verdad, creo que ellos tenían ese vínculo. El ritmo que llevaban era frenético y apenas tenían tiempo las relaciones personales. Sin embargo, tuvieron el gran detalle de prepararme una cena de despedida al final de mi estancia.

Las vacaciones

¡Lo mejor y la parte más esperada por todos! Una de las cosas que más me gustó del sistema educativo francés fue cómo tenían distribuidas las vacaciones. En España estamos acostumbrados a tener días festivos sueltos, mientras que en Francia cuentan con dos semanas completas de vacaciones más o menos cada 2 meses además de algún festivo suelto; esto significa que tendréis mucho tiempo para viajar y para conocer a fondo vuestra región. Cada instituto pertenece a una Académie, que se encargan de los establecimientos de una determinada región, y estas académies se encuentran divididas en tres zonas: A, B y C, que tienen vacaciones en fechas diferentes. A mí me correspondía la Académie de Nice, en la zona B. De este modo, el año que yo estuve (2016-2017) las vacaciones se distribuyeron de la siguiente manera:

  • Vacances de la Toussaint (19/10/2016 al 3/11/2016)
  • Vacances de Noël (17/12/2016 al 3/01/2017) (¡Pasamos Reyes trabajando! 🙁 )
  • Vacances d’hiver (11/02/2017 al 27/02/2017)
  • Vacances de printemps/pâques (8/04/2017 al 24/04/2017)

¡Por cierto! En Francia el curso escolar es ligeramente más largo que en España: comienza el 1 de septiembre y termina a principios de julio.

Mi opinión sobre la experiencia

En general me llevo una sensación positiva de mi experiencia en los institutos. Cuando empecé mi año como auxiliar, no tenía más formación en enseñanza que un curso intensivo de 15 días sobre Enseñanza de Español a Extranjeros. La mayoría de las cosas las aprendí durante el camino, y es que no hay mejor universidad que la vida real. Nunca aprendí tanto como este año y si alguna vez vuelvo a estar sentada al otro lado, en un pupitre, seguramente lo veré todo desde otra perspectiva.

Hubo momentos que recuerdo con un sabor de boca agridulce. En muchas ocasiones el camino se me hizo difícil. Alumnos que no paran de hablar en clase, peleas entre ellos o el más mínimo interés por el idioma era el pan de cada día. Y es que ser auxiliar de conversación, al igual que ser profesor, no es tan fácil como parece. Plantarse recién graduada, con 22 años y sola delante de una clase de 8 a 15 alumnos en plena adolescencia que hablan un idioma diferente al tuyo, que están cansados después de horas y horas en el instituto, que piensan que una persona 5 años mayor que ellos no tiene autoridad para enseñarles nada (sí, me ha pasado) y que, en ocasiones, no tienen interés en aprender tu lengua, puede llegar a ser muy frustrante.  Y diréis… vale, todo esto es normal en un instituto, el día a día de un profesor, ¿no? Y aquí entra en juego la suerte y el centro que te toque, y yo, tuve de todo. Tuve grupos muy buenos, grupos más reservados y grupos muy rebeldes. Eso sí: los grupos más problemáticos venían del mismo instituto, cuya fama ya le precedía. De hecho, antiguos auxiliares y hasta profesores de otros centros me habían advertido sobre el perfil de estudiantes que me iba a encontrar allí. Y también es cuestión de vocación.

Pero luego también está la parte bonita. Cuando te pasas horas preparando una actividad que les encanta, en la que se muestran participativos; cuando te dicen que le gustan mucho tus clases y quieren que seas su profesora; cuando ves que por fin distinguen el verbo estar del verbo ser o que han utilizado esa expresión que les has enseñado… La satisfacción de ver que aprenden contigo, de que se interesan por tu cultura y tu vida en España. Ahí es cuanto te das cuenta de que algo debes de haber hecho bien. Y al final, es con esto con lo que me quedo. 

Estaré encantada de responder cualquier pregunta en los comentarios o a través de la hoja de contacto. Mientras tanto, quizás te interese leer sobre otros aspectos importantes en la vida de un auxiliar de conversación, como el alojamiento o las ayudas de la CAF a las que puedes optar.

Si tienes dudas sobre cómo es el proceso para trabajar como auxiliar de conversación en el extranjero, también puedes leer mi entrada en la que te explico cómo solicitar la beca.

Nos vemos en el siguiente post,

Lu.

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12 thoughts on “Mi experiencia como auxiliar de conversación en Francia I: la vida en los institutos.”

  • Hola, Lucia.

    Primeramente, felicidades por el blog: es interesantisimo a la par que precioso. Lo encontré de pura casualidad y he caido a sus pies 😉
    De hecho, lo descubri a causa de esta entrada, ya que estaba buscando informacion acerca de ser auxiliar de conversacion. Felicitarte y agradecerte a su vez por ella, porque me ha encantado, es muy util y me ha servido de mucha ayuda!
    Yo acabo de echar los papeles para realizar esta beca el proximo curso 2018 – 2019, y me preguntaba si podias informarme un poco acerca de los criterios que siguen para elegirte. Yo estoy en mi ultimo anio de Filologia Francesa, me fui de Erasmus el curso pasado a Francia (una de las mejores experiencias de mi vida) y esta vez quisiera repetir pero desde el ambito profesional. Sabes en qué se basan para elegirte como candidata ? Son muy duros con ese proceso ? Necesitaste muchos requisitos en tu caso ? Y por curiosidad, la Costa Azul era tu primera opcion ?
    Siento este pequeno interrogatorio de la nada, pero tu entrada ha sido de las unicas que he visto que trata el tema con tanta sinceridad y carino, y esto me ha dado la confianza para preguntarte.

    Muchas gracias, Lucia. Espero que todo te esté yendo bien.

    Saludos 🙂

    Pd: siento la falta de tildes o de la letra enie, pero como puedes imaginar mi ordenador es francés jajaja.

    • ¡Hola! En primer lugar, muchísimas gracias por tu comentario, no sabes cuánto me alegra saber que te ha sido útil :). Siento haber tardado en responderte, con el parón navideño he aprovechado para desconectar, jeje. Intentaré contestarte a todo lo que me preguntas y espero que no se me escape nada; ya ha pasado algún tiempo y las cosas se me olvidan… ¡allá vamos!

      “Sabes en qué se basan para elegirte como candidata ? Son muy duros con ese proceso ? Necesitaste muchos requisitos en tu caso ?”

      Como me imagino que ya sabrás al haber presentado la solicitud, para empezar debes cumplir una serie de requisitos indispensables (estar cursando o ser graduado en alguna de las titulaciones indicadas, no haber sido auxiliar anteriormente, etc.) para poder ser admitida en el programa. A partir entonces, la repartición de destinos se hace por orden de la puntuación que tiene cada candidato admitido por haber cumplido una serie de méritos. Si has rellenado el formulario de autobaremación, ya te puedes hacer una idea de cuál es tu puntuación :).

      Si no recuerdo mal, los criterios que más puntúan son la nota media y la carrera que estás cursando, si está enfocado a la didáctica de lenguas, etc. También es cierto que se valoran muy positivamente otras cosas como tener formación en ELE, el curso de monitor de tiempo libre, certificados de idiomas… Aquí te dejo los criterios para que los consultes.
      Ahora bien; para que te hagas una idea, en mi caso los únicos méritos que pude aportar eran los básicos (una nota media de notable, situación académica y certificado de inglés), así que creo que no había tenido una baremación muy alta (un 19 y pico si no recuerdo mal) y me quedé 20 en la lista de espera. La buena noticia es que en Francia hay muchas plazas y a la hora de la verdad, muchas personas acaban rechazando su plaza, por lo que la lista de espera se mueve bastante rápido (en mi año llegó a la persona que estaba en el puesto 100 y algo).

      Así que para resumir este punto, se basan en la puntuación que tienes según esos requisitos y listo, no le dan muchas vueltas. Con cumplir lo básico ya podrías entrar, aunque sea a través de lista de espera.

      “Y por curiosidad, la Costa Azul era tu primera opcion ?”

      ¡Sí! Mis opciones eran: Niza, Estrasburgo y Córcega, así que sí, en mi caso me tocó mi primer destino. De todos modos, cuando te quedas en lista de espera te dan lo que queda disponible, por lo que quizás te ofrecen tu segunda o incluso tercera opción.

      ¡Espero haberte ayudado! Si tienes más dudas, no dudes en preguntar, yo encantada de contestarte 🙂
      ¡Mucha suerte!

      Lu.

      • Hola, Lu.

        Muchas gracias por tu respuesta (no te preocupes por la tardanza), has resuelto muchas de mis dudas 🙂
        Había visto con anterioridad la puntuación de cada mérito, pero no sabía si solo buscaban a gente con miles de ellos o con poder defenderte bien (dentro del ámbito que toca) también sería válido. Por ahora estaría en tu misma situación (carrera, expediente de notable y aunque no tengo diploma de idiomas, tengo experiencia con niños.. ojalá eso sirva, aunque no salga en los méritos jeje). Bueno, sea como fuere, tus respuestas me han servido para calmarme un poquito y ver algo más de esperanza en este proceso 🙂
        ¿Cómo definirías la experiencia? ¿Hubieras podido quedarte otro año (si quisieras)? ¿Tenías total libertad a la hora de programar tus clases o te daban pautas? ¿Dirías que la experiencia sirve para descubrir la vocación de la enseñanza si aún no la tienes muy clara? (Quizá está pregunta es un poquito.. “exagerada”, porque no son las mismas condiciones que una clase normal, imagino)

        En fin, espero que otra tanda de preguntas no te moleste, me gusta conocer tu opinión.

        Por cierto, por si no lo maticé lo suficiente en el comentario anterior, tu blog es genial y me encantaría seguir leyéndote en nuevas entradas (estén o no relacionadas con viajar jeje). Gran trabajo y esfuerzo, sigue deleitándonos con él 🙂

        Un beso.

        • ¡Hola de nuevo! Me alegra volver a leerte :). Muchísimas gracias por tus palabras, me motiva mucho saber que a otra gente le gusta lo que escribo.

          El tener experiencia con niños te va a ayudar mucho, ¡eso seguro! Yo la única experiencia que tenía con niños fue mi estancia como Au Pair.

          “¿Cómo definirías la experiencia?”

          No encuentro una palabra exacta para definirla, pero diría que fue diferente y que me sirvió para aprender muchas cosas. Un poco como el erasmus, porque conoces a mucha gente de fuera, viajas y tienes tiempo para pasártelo bien. Pero también tienes mucha más responsabilidad porque tienes un trabajo al que no puedes faltar porque sí, aprendes a buscarte la vida con los trámites y el alojamiento y adquieres competencias personales muy importantes como son la gestión de grupos de personas, la organización, hablar en público delante de una clase…

          “¿Hubieras podido quedarte otro año (si quisieras)?”

          No sé si habrá cambiado, pero al menos hasta hace un año los auxiliares españoles no teníamos la posibilidad de quedarnos. Podían repetir experiencia los auxiliares ingleses y alemanes, por ejemplo, pero no en nuestro caso. De todos modos, me parece que esto dependía de l’Académie o de la región, quizás en otras regiones sea diferente. Si te gusta la experiencia y te quieres quedar igualmente siempre podrías buscarte otras opciones… He conocido a auxiliares que se quedaron allí después de pasar su año, ya sea intentando sacarse las oposiciones francesas para dar clase de español en institutos, o como Au Pair en familias para seguir practicando el idioma.

          “¿Tenías total libertad a la hora de programar tus clases o te daban pautas?”

          50% – 50%

          Yo estaba en dos institutos diferentes y mientras que en uno me daban total libertad, en el otro la profesora me solía decir qué tipo de actividad le gustaría que preparase o qué tema debería tratar. También es cierto que en este caso se trataba de un instituto de formación profesional, por lo que era español especializado para alumnos que cursaban hostelería y tenían necesidades de aprendizaje más específicas.

          El en otro, sin embargo, me daban total libertad. Cuando me quedaba sin ideas le pedía consejo a las otras profes, pero en general solía hacerles juegos o temas que me parecía que les podían gustar y resultar útiles.

          “Dirías que la experiencia sirve para descubrir la vocación de la enseñanza si aún no la tienes muy clara?”
          ¡Definitivamente sí! No es una pregunta exagerada, porque aunque las condiciones no son las mismas, se le puede llegar a parecer bastante dependiendo de lo que te manden hacer, especialmente si das clase sola como yo. Además, vives de primera mano lo que es la vida del profesor: tienes que preparar las clases, ves cómo viven tus compañeros, el ritmo de vida que llevan… Yo nunca había sido profe antes y ese año lo fui por partida doble; además de las clases como auxiliar, también daba clases particulares de español e inglés a adultos y niños.
          Con el tiempo irás viendo si te gusta o no y, al final, podrás valorar si es a lo que realmente te gustaría dedicarte.

          ¡Nos seguimos leyendo! Un beso 🙂

    • Hola Sacri S, yo también lo he solicitado para este curso nuevo!!!, mis opciones son Lille, Dijon y rennes, a ver si tenemos suerte jejeje, cuales has elegido tu?

  • ¡Hola, Lu!

    Agradecerte que hayas resuelto mis dudas tan bien y tan agradablemente. Muchas gracias (y siento contestar ahora) 😊

    Hola Lydia.

    Perdón por contestarte a ti también tarde. Yo elegí por orden de preferencia: Versailles, Lille y Rennes. ¿Has visto las notas de la baremación? Salieron hace solo unos días. Yo tengo 27’62 (no puedes imaginar lo que me sorprendí con esta nota, jamás pensé que tendría eso, sobre todo porque no tengo tampoco nada especial). No sé cómo irá al final, pero he visto las notas del curso pasado de aquellos que se fueron a los destinos que elegí, y apenas hay diferencia con la mía actual (había mucho más bajitas). Pero esto es un poco como la lotería, así que mejor no hacerse demasiadas ilusiones jajajaja. ¿Tú qué tal? 😊

    • Hola, pues yo tengo 23 puntos y también tengo posibilidades porque las notas de Francia son muy bajas. Yo en mi caso también he puesto Rennes además de NAntes y Toulouse. Estoy estudiando E.Primaria el resto sois de E.sedundaria?

  • Hola, Lourdes.

    ¿Qué tal? Yo en mi caso estudio filología francesa, último año. No creo que tengas problema en conseguir plaza, la mayoría de la gente de la lista del año pasado tenían esa media. ¿Tienes título de francés o alguna mención en el idioma? Las tres hemos elegido Rennes, à ver si al final vmos a acabar alli y todo jajaja.

  • Hola Lucía!
    Primero de todo, felicitarte por tu entrada: ha sido el más útil, aclaratorio e informativo que he encontrado por Internet .
    Este año yo también me voy de auxiliar (a Montpelllier) y la verdad es que estoy más perdida que un pulpo fuera del agua y con mogollón de dudas, pero hay una que destaca sobre las demás: ¿el dinero que nos pagan da realmente para vivir (y no sobrevivir)? Porque teniendo en cuenta que Francia es un país mucho más caro que el nuestro, con 700 y algo euros lo veo bastante escaso para pagar una casa, gastos de luz, de agua, comida, productos de limpieza para la casa, etc. ¿O tienes que poner dinero de tu bolsillo?
    Y mis otras preguntas: ¿te sobra dinero para viajar o eso se saca directamente de tu bolsillo? Y el asunto de los billete de avión: ¿te los pagan, no, te dan una parte, sale completamente de tu bolsillo? Al final: ¿pierdes dinero o quedas a pre?

    Muchas gracias por tu ayuda.

    • ¡Hola Raquel!

      Muchísimas gracias, me alegro de que haya sido útil 🙂

      Lo del dinero es un poco relativo porque depende de la zona, aunque supongo que en Montpellier los precios serán más o menos iguales. A mí me dio para vivir, pero para viajes acababa poniendo de mi bolsillo. En líneas generales, puedes vivir bien y pagarte las necesidades básicas (alquiler, compra, etc.) y algún que otro capricho. Eso sí: me ayudó mucho el hecho de haber obtenido las ayudas de la prime d’activité y, sobre todo, la caf.
      En cuanto a los billetes de avión: salen completamente de tu bolsillo.

      En resumen: el desembolso inicial sale todo de tu bolsillo (billetes de avión, transportes, fianza y primer mes de alquiler, compras varias…) pero una vez que te empiezan a dar el dinero (por cierto, el primer mes no te dan todo el sueldo, solo un porcentaje bastante alto y lo que falte, va en la siguiente nómina, o al menos era así en mi región) puedes permitirte vivir bien. Eso sí, si viajas mucho, como en mi caso, tendrás que poner de tu bolsillo. Y al final… yo ahorré un poquito, aunque supongo que se corresponde con el desembolso inicial. Así que yo diría que te quedas más o menos igual que antes de irte.

      ¡Espero haberte ayudado!

  • Hola Lucía! Enhorabuena por este post porque es bastante interesante y muy bien redactado. Me gustaría hacerte algunas preguntas por si puedes ayudarme. Allá van!
    La primera es: las clases las dabas totalmente en Español? O necesitas saber francés perfectamente?
    Te hago esa ya que la segunda va en relación (más o menos). Antes te pondré, brevemente, en situación. Yo estudié filología inglesa pero me interesa irme a Francia como auxiliar. Sabes si eso es posible?
    Yo tengo un B1 y ahora mismo estoy en Francia donde lo practico,. Sin embargo, no creo que sea tanto como para poder dar una clase. De ahí la primera pregunta.
    Bueno espero que no te haya liado mucho jaja.
    Gracias por tu ayuda. Saludos!!

    • ¡Hola Marta! Perdona que haya tardado en contestarte, ¡espero no llegar tarde! En mi caso daba las clases totalmente en español, más que nada para que los alumnos hiciesen el esfuerzo de intentar entenderme y no se acomodasen a escucharme en francés. Cuando había vocabulario nuevo, les anotaba las palabras en la pizarra o, si estábamos haciendo algún ejercicio, dejaba que las buscasen directamente online en el ordenador del aula con el proyector encendido. Eso sí, dependiendo del nivel que tengan cuesta más o menos hacerte entender, pero es posible.

      En cuanto a lo de si es posible irte de auxiliar habiendo estudiado filología inglesa: la verdad es que no lo tengo muy claro. Yo creo que es posible siempre que certifiques que sabes el idioma. Aquí te dejo los requisitos para que les eches un vistazo.

      Espero haberte ayudado 🙂

      ¡Saludos!

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